La Ruta de la Seda: una red global
La Ruta de la Seda no llegó a París. Se trató de una extensa red de rutas comerciales que estuvo activa entre el 200 a.C. y 1453 d.C., conectando el Lejano Oriente con el Mediterráneo.
Su alcance cubría desde la península coreana, atravesaba Asia Central, la India, Persia y llegaba hasta puertos del Mar Mediterráneo, como Alejandría y Constantinopla. París nunca formó parte de este sistema de intercambio.
Así, aunque la Ruta de la Seda influyó en la cultura y la economía europea, su presencia física se limitó a regiones al sur del continente, sin incluir la capital francesa.