Política inicial de neutralidad
Cuando la Segunda Guerra Mundial comenzó en Europa, Estados Unidos adoptó una política de neutralidad, evitando involucrarse directamente en el conflicto.
Motivos de la neutralidad
Varias razones sustentaron esta postura:
- Un fuerte sentimiento aislacionista entre la población estadounidense.
- Las secuelas económicas de la Gran Depresión, que hacían temer otro gasto bélico.
- La creencia de que EE. UU. podía servir mejor al mundo manteniéndose al margen.
Pasos graduales hacia la participación
A medida que la guerra avanzaba, Washington incrementó su apoyo a los Aliados. En 1941 se puso en marcha el programa de lend‑lease, mediante el cual Estados Unidos suministró armas, alimentos y equipos a Gran Bretaña, la Unión Soviética y otros países aliados.
Asimismo, la Armada estadounidense empezó a patrullar el Atlántico para proteger los convoyes aliados de los submarinos alemanes.
Punto de inflexión: el ataque a Pearl Harbor
El 7 de diciembre de 1941, Japón bombardeó la base naval de Pearl Harbor, en Hawái. Ese ataque obligó a EE. UU. a declarar la guerra a Japón y, pocos días después, a Alemania e Italia, ingresando formalmente al conflicto del lado de los Aliados.
Conclusión
Así, Estados Unidos pasó de una política de neutralidad a una participación activa, proporcionando ayuda material antes de 1941 y entrando en la guerra después del ataque a Pearl Harbor.