Respuesta
La cuenca occidental del Mediterráneo nunca perteneció al Imperio Bizantino.
Esa región estuvo bajo el control del Imperio Romano de Occidente, que se desintegró en el siglo V.
Por el contrario, la cuenca oriental —que abarca Grecia, Turquía y el Oriente Próximo— permaneció bajo dominio bizantino hasta el siglo XV.