Historia de Europa

Nueva Barcelona, la ciudad que los catalanes emigrantes fundaron en los Balcanes en el siglo XVIII

El contexto de la Guerra de Sucesión

En 1700, al morir Carlos II sin descendencia, las potencias europeas se disputaron el trono español. Por un lado estaba Felipe de Anjou, de la Casa de Borbón, respaldado por Francia; por otro, el archiduque Carlos, de la Casa de Habsburgo, apoyado por una coalición formada por Austria, Inglaterra, Holanda, Saboya, Prusia y Portugal. La Guerra de Sucesión estalló en 1701.

El temor a perder las libertades propias de la Corona de Aragón y a la imposición de un absolutismo borbónico hizo que la mayor parte de esos territorios apoyaran al archiduque Carlos. Tras años de conflicto, el Tratado de Utrecht (1713) reconoció a Felipe V como rey de España, pero Barcelona resistió hasta el 11 de septiembre de 1714. Cuando la derrota se hizo definitiva, los catalanes que habían apoyado a Carlos se vieron obligados a abandonar la ciudad.

Primeras huidas y la llegada a Viena

Los refugiados buscaron asilo en territorios controlados por los Habsburgo: Nápoles, Flandes, Cerdeña, Sicilia (todos perdidos por España tras Utrecht), Austria y Hungría. Cuando Felipe V reconquistó Nápoles y Sicilia en 1733, esos catalanes tuvieron que huir de nuevo, esta vez a Viena. Llegaron como gente humilde, sin recursos ni empleo, y la ciudad los consideró una carga que debía «limpiar las calles».

Las autoridades decidieron reubicar a los catalanes en una zona pantanosa recién conquistada al Imperio Otomano, en el lugar donde hoy se encuentra Zrenjanin, a unos 70 km al norte de Belgrado, Serbia. Además de deshacerse de un problema social, los Habsburgo buscaban repoblar la frontera con los turcos.

Fundación de Nueva Barcelona

Nueva Barcelona, la ciudad que los catalanes emigrantes fundaron en los Balcanes en el siglo XVIII

Entre 1735 y 1737, financiados por el Sacro Imperio Romano Germánico, alrededor de mil catalanes fueron embarcados y llevados a su nuevo hogar más allá del Danubio. Allí fundaron New Barcelona, comenzaron la construcción de la ciudad y plantaron los primeros árboles de morera para alimentar los gusanos de sus fábricas de seda.

El breve destino de la colonia

El sueño de una nueva patria duró apenas tres años. Las hostilidades entre los Habsburgo y el Imperio Otomano se reanudaron, y los turcos atacaron la zona ocupada por los catalanes. Además, la peste introducida por los otomanos diezmó a la población. Los pocos sobrevivientes abandonaron la colonia y su rastro se perdió. En 1808, un incendio destruyó lo que quedaba de la ciudad; hoy, el único vestigio de aquella comunidad son los viejos árboles de morera que aún crecen en la zona.

Fuentes e imagen: Biblioteca de periódicos La Vanguardia, Balcanes.