Historia de Europa

La Malinche: madre de la cultura mestiza

Hernán Cortés, al iniciar la conquista de México, tomó una medida tan simbólica como estratégica: hizo inservibles sus barcos para impedir desertiones. Las crónicas de Bernal Díaz del Castillo y de Francisco López de Gómara describen cómo, tras la batalla de Potonchán, los caciques indígenas entregaron a Cortés numerosos regalos y, entre ellos, veinte mujeres. Una de esas mujeres fue la que cambió el curso de la historia.

Esta mujer, conocida en los documentos como Doña Marina, recibió ese nombre tras su conversión al cristianismo. Díaz del Castillo la describe como "una verdadera cacica, hija de grandes señores, de lengua excelente y siempre cortés". López de Gómara añade que había sido vendida como esclava y que Cortés le prometió libertad a cambio de servir como su intérprete y secretaria.

Doña Marina, la intérprete indispensable

La presencia de Doña Marina fue constante y decisiva durante la conquista. Díaz del Castillo afirmaba:

«Doña Marina conocía la lengua de Guazacualco, que es la lengua de México, y también la de Tabasco; Jerónimo Aguilar sabía la del Yucatán y Tabasco. Se entendían entre sí y, gracias a ella, todo se hizo prosperamente. Sin Doña Marina no habríamos podido comprender la lengua de la Nueva España y de México.»

En una carta, Cortés reconoció que, después de Dios, debía gran parte del éxito de la conquista a Doña Marina. Mientras ella aprendía español, la comunicación entre los conquistadores y los pueblos indígenas se realizaba a través de ella y de Jerónimo Aguilar, pasando de idioma en idioma.

El nombre de Malinche

El verdadero nombre de Doña Marina era Malinalli. Los indígenas la llamaban Malinche, término que también utilizaban para referirse a Cortés, pues lo consideraban "el capitán de la flota" y lo abreviaban como "Malinche". Así, el nombre pasó a simbolizar la figura del traductor y mediador entre dos mundos.

La Malinche: madre de la cultura mestiza

Legado y controversia

Malinalli no era mexica; su papel fue ayudar a su pueblo y a los pueblos vecinos a liberarse del dominio de Moctezuma, apoyando a Cortés y sus aliados indígenas. Con el conquistador tuvo un hijo, Martín, considerado el primer mestizo nacido en la Nueva España. Martín fue criado en España, sirvió en la corte del futuro Felipe II y, al regresar a México, se vio envuelto en la conspiración contra las Nuevas Leyes; terminó encarcelado, torturado y exiliado, donde murió.

Cortés la casó con Juan de Jaramillo; con él tuvo una segunda hija, María Jaramillo. La fecha exacta de su muerte es incierta, pero su figura sigue siendo objeto de debate. En México, el término peyorativo "malinchista" se usa para quien valora lo extranjero sobre lo propio, acusando a Malinche de traición. Sin embargo, cada vez más historiadores la consideran una víctima de circunstancias que, sin ella, la conquista habría sido mucho más sangrienta, y la ven como la madre simbólica de la cultura mestiza, fruto del encuentro de dos mundos.

La Malinche: madre de la cultura mestiza

Fuente: Neither silly nor crazy, a good gift for this Christmas


La Malinche: madre de la cultura mestiza