La Torre de Londres, construida en el siglo XI, ya se encontraba en pie mucho antes de que la dinastía Tudor ascendiera al trono.
Uso bajo los Tudor
Durante el periodo Tudor (1485‑1603), la Torre sirvió como palacio real, prisión de alto perfil y sitio de ejecuciones. Entre los presos más famosos bajo su custodia se encuentran Ana Bolena, Thomas More y la propia Isabel I antes de su coronación.
Otros hechos relevantes
Además de su función carcelaria, la Torre albergó a la Casa de la Moneda y fue escenario de ceremonias reales, consolidándose como un símbolo del poder monárquico inglés.