Tanques
Los británicos introdujeron los tanques en la Batalla del Somme (1916). Estas máquinas combinaban potencia de fuego, movilidad y blindaje, permitiendo cruzar trincheras y avanzar por la zona de nadie, algo imposible para la infantería tradicional.
Ametralladoras
Ya existían antes del conflicto, pero su empleo se multiplicó enormemente. Podían disparar cientos de proyectiles por minuto, convirtiéndose en armas devastadoras contra tropas a pie.
Aeronaves
Inicialmente se emplearon para reconocimiento, pero pronto se adaptaron al combate. Los cazadores derribaban aviones enemigos y los bombarderos atacaban objetivos terrestres.
Submarinos
Ambas potencias utilizaron submarinos para hundir buques enemigos y romper sus líneas de suministro.
Armas químicas
Los alemanes emplearon por primera vez gases tóxicos en la Batalla de Ypres (1915). Causaban quemaduras, problemas respiratorios e incluso la muerte.
Comunicación inalámbrica
La radio permitió a los ejércitos transmitir órdenes a grandes distancias, facilitando la coordinación de ataques y movimientos.
Avances médicos
La guerra impulsó técnicas quirúrgicas más seguras, el uso sistemático de transfusiones de sangre y el desarrollo de nuevas vacunas, reduciendo la mortalidad por heridas y enfermedades.