Durante el Holocausto, los judíos y otros grupos perseguidos fueron asesinados por el régimen nazi y sus colaboradores mediante un proceso sistemático y altamente industrializado. A continuación se describen los principales métodos empleados.
1. Cámaras de gas
Las cámaras de gas fueron la forma más conocida de exterminio. Se construyeron instalaciones específicas donde se introducía gas venenoso, generalmente Zyklon B, que mataba a las víctimas en cuestión de minutos.
2. Ejecuciones masivas con armas de fuego
En las etapas iniciales del genocidio se llevaron a cabo fusilamientos masivos. Las víctimas eran reunidas y ejecutadas por pelotones de fusilamiento o ametralladoras, a menudo en bosques o barrancos apartados.
3. Unidades móviles de matanza (Einsatzgruppen)
Estas unidades especiales de las SS operaban en Europa del Este, realizando ejecuciones sistemáticas de judíos, gitanos, intelectuales y otros considerados enemigos, detrás de las líneas del avance alemán.
4. Hambre y inanición
En los guetos y campos de concentración se privaba a los prisioneros de alimentos suficientes. Millones murieron por desnutrición y enfermedades relacionadas.
5. Experimentos médicos y abusos
Doctores y científicos nazis sometían a los prisioneros judíos a crueles experimentos, infligiendo dolor extremo y provocando numerosas muertes.
6. Trabajo forzado
Los judíos eran obligados a realizar labores extenuantes en fábricas, minas y otras instalaciones. Las condiciones brutales provocaban agotamiento, hambre, enfermedades y accidentes mortales.
7. Deportaciones y marchas de la muerte
Las poblaciones judías eran trasladadas a guetos, campos de concentración o campos de exterminio. Durante las llamadas “marchas de la muerte”, muchos fallecían por hambre, enfermedad y agotamiento.
El Holocausto no fue un solo evento, sino una serie de acciones coordinadas cuyo objetivo central era el exterminio sistemático de los judíos, llevado a cabo mediante diversos métodos letales.