Rojos (Bolsheviks)
- Ideología política: Inspirados en el marxismo‑leninismo, buscaban una sociedad comunista basada en la igualdad social, la propiedad estatal de los medios de producción y la supresión de la propiedad privada.
- Liderazgo: El Ejército Rojo estaba comandado por figuras clave del Partido Bolchevique como Vladimir Lenin, León Trotsky y comandantes militares como Mijaíl Tuchachevski y Semyón Budionny.
- Apoyo social: Su base estaba constituida por obreros, campesinos y sectores marginados que se sentían oprimidos bajo el antiguo régimen zarista.
- Ámbito de control: Dominaban los principales centros industriales y urbanos, entre ellos Moscú, Petrogrado y gran parte de la Rusia central.
- Estrategia militar: Combinaron tácticas convencionales con guerra de guerrillas, priorizando la movilidad y la conscripción masiva.
Blancos (Fuerzas anti‑bolcheviques)
- Ideología política: Agrupación heterogénea que incluía monárquicos, liberales, conservadores y socialistas opositores al bolchevismo; defendían un sistema democrático multipartidista y la restitución de la propiedad privada.
- Liderazgo: No existía un mando centralizado; estaban divididos en varios ejércitos regionales liderados por generales como Anton Denikin, Aleksandr Kolchak y Piotr Wrangel.
- Apoyo social: Contaban con el respaldo de oficiales del antiguo ejército zarista, la nobleza, los cosacos y campesinos anticomunistas.
- Ámbito de control: Controlaban temporalmente zonas del sur de Rusia, Siberia y el Extremo Oriente, aunque sus territorios estaban fragmentados.
- Estrategia militar: Dependían de tácticas convencionales y disciplina tradicional, pero sufrían graves problemas logísticos y falta de coordinación interna.
La Guerra Civil Rusa fue extremadamente violenta y causó millones de víctimas. En 1922, los rojos lograron la victoria, consolidando el poder bolchevique y fundando la Unión Soviética.