Efectos del boicot estadounidense
Durante la Guerra de Independencia de los Estados Unidos, los colonos adoptaron un boicot a los productos británicos. La interrupción del comercio transatlántico provocó una caída aproximada del 25 % en las exportaciones del Reino Unido.
Esta reducción generó despidos masivos y una profunda dificultad económica en regiones dependientes de la manufactura y el comercio marítimo.
Al mismo tiempo, Francia, Alemania y otras potencias aprovecharon la oportunidad para ganar cuota de mercado, desplazando a los productos británicos en los mercados internacionales.
El daño económico creó una presión política considerable sobre el gobierno británico, que culminó en la negociación del Tratado de París de 1783, poniendo fin al conflicto y restableciendo parcialmente las relaciones comerciales.