Argumento principal contra la secesión
El argumento más importante contra la idea de separarse de la Unión era que provocaría la destrucción de los Estados Unidos como nación.
La secesión habría significado el fin del país como una entidad política única, fragmentándolo en varios estados más pequeños e independientes. Esto se percibía como una amenaza directa a la unidad, la fuerza y la prosperidad de la nación, así como a su capacidad para defenderse de enemigos externos.