Contexto histórico
Las Cruzadas fueron una serie de guerras religiosas entre cristianos y musulmanes que se desarrollaron entre 1095 y 1291. Su principal objetivo fue el control de la Tierra Santa, una región que abarca los territorios actuales de Israel, Palestina, Jordania, Líbano y Siria.
Motivaciones estratégicas y económicas
Además del fervor religioso, los reinos europeos buscaban asegurar rutas comerciales entre Europa y Asia y obtener influencia sobre los importantes enclaves religiosos del Oriente Próximo.
Áreas de conflicto
Los principales focos de batalla se encontraban en Jerusalén y sus alrededores, en la costa de Acre, en la región de Antioquía y en los pasos montañosos que conectaban el Levante con el interior del continente.