Alcance máximo del Imperio Romano
En su apogeo, el Imperio Romano dominó gran parte de Europa, el norte de África y Oriente Próximo.
Territorios europeos bajo dominio romano
El imperio incluía zonas que hoy forman España, Francia, Italia, Alemania, Austria, Hungría, Rumanía, Bulgaria, Grecia, Turquía y partes de Siria, Líbano, Israel, Egipto, Túnez, Argelia y Marruecos.
Regiones que nunca formaron parte del imperio
Sin embargo, áreas como Escandinavia, Polonia y gran parte de Rusia nunca fueron incorporadas al dominio romano.