Antecedentes
La Segunda Cruzada (1147‑1149) fue una expedición militar organizada por los reinos cristianos de Europa occidental para reconquistar la Tierra Santa, que había caído en manos musulmanas tras la captura de Edesa por los selyúcidas en 1144.
Liderazgo y desarrollo
Los principales comandantes fueron el rey Luis VII de Francia y el rey Conrad III de Alemania. Desde el inicio, los ejércitos cristianos mostraron falta de unidad y una coordinación deficiente.
Derrotas en Asia Menor
En 1147, las fuerzas cruzadas sufrieron una importante derrota en la batalla de Dorylaeum a manos de los selyúcidas. Tras el revés, Conrad III abandonó la campaña, mientras Luis VII continuó su marcha hacia Jerusalén.
Fracaso en Tierra Santa
En 1148, el ejército de Luis VII llegó a Jerusalén, pero no logró conquistar la ciudad ni establecer alianzas con los cruzados locales. Desanimado, el rey francés volvió a Europa sin haber conseguido sus objetivos.
Consecuencias
La Segunda Cruzada se considera un fracaso rotundo: no recuperó la Tierra Santa, debilitó los estados cruzados y desencadenó una ola de violencia en la que miles de musulmanes y judíos fueron masacrados por los cruzados.