Historia de Europa

Transformaciones de las fronteras europeas tras el Tratado de Versalles

1. Alemania

Alsacia‑Lorena: La región, incorporada a Alemania en 1871, fue devuelta a Francia.

Eupen‑Malmédy: La parte oriental pasó de Alemania a Bélgica.

Schleswig del Norte: Tras un plebiscito, el norte se incorporó a Dinamarca.

Posen y Prusia Occidental: Se cedieron a Polonia, creando el «Corredor Polaco» que separó la Prusia Oriental del resto de Alemania.

2. Imperio austrohúngaro (disuelto)

Austria: El imperio se desintegró, dando origen a varios estados independientes: Austria, Hungría, Checoslovaquia y Yugoslavia.

Checoslovaquia: Incorporó los Sudetes, zona con importante población alemana, y otros territorios del antiguo imperio.

Yugoslavia: Se formó a partir de la unión del Reino de Serbia y el Estado de Eslovenos, Croatas y Serbios.

3. Imperio otomano (parcialmente disuelto)

Propuesta del Tratado de Sèvres: Pretendía reducir drásticamente el territorio otomano y reconocer una Armenia independiente, pero nunca se ratificó por la Guerra de Independencia turca.

4. Rusia

Tratado de Brest‑Litovsk (1918): El gobierno bolchevique cedió vastas áreas de Europa del Este a Alemania y sus aliados.

Guerra polaco‑soviética (1919‑1921): El conflicto terminó con el Tratado de Riga, que definió la frontera oriental de Polonia y le otorgó territorios de Ucrania y Bielorrusia.

5. Otros ajustes territoriales

Ciudad libre de Danzig: La actual Gdańsk (Polonia) quedó como ciudad libre bajo la protección de la Sociedad de Naciones.

Ciudad libre de Fiume: Hoy Rijeka (Croacia) fue declarada libre, pero Italia la anexó en 1924.

Saarland: Fue administrado por la Sociedad de Naciones durante 15 años; posteriormente, un plebiscito determinó su incorporación a Alemania.