Origen y objetivo de la Inquisición española
La Inquisición española se creó en 1478 por los Reyes Católicos, Fernando de Aragón e Isabel de Castilla, con la finalidad de preservar la ortodoxia católica en sus dominios.
Fin de la institución
El tribunal permaneció activo hasta su supresión oficial en 1834.
Relación entre el Papa y la monarquía
Aunque el Santo Padre tenía cierta autoridad moral y podía emitir bulas que regulaban el funcionamiento de la Inquisición, el control real recaía en la Corona española.
Los reyes nombraban a los inquisidores, fijaban el presupuesto del tribunal y podían anular sus resoluciones, garantizando que la institución sirviera a los intereses políticos y religiosos del monarca.