
Introducción
La participación voluntaria de los primeros cadetes de la Escuela Militar Evelpidon (SSE) en la batalla de Creta es un episodio de gran relevancia tanto para la historia de la escuela como para la del Ejército griego. Unos 300 euélpides de primer año, acompañados de sus oficiales, cruzaron el Peloponeso por carretera, embarcaron en Gythio y, el 29 de abril de 1941, llegaron a Kolymbari (Chania) tras superar numerosas dificultades.
Reacción de la prensa y la propaganda
La partida de la escuela provocó gran conmoción. La radio ateniense controlada por los alemanes difundió informaciones falsas, asegurando que la escuela había sido destruida por la Wehrmacht. Sin embargo, la realidad era muy distinta: los jóvenes cadetes habían llegado a Creta y fueron elogiados por emisoras extranjeras:
"300 Euélpides y sus oficiales llegaron para reforzar a los combatientes de Creta, que tras una gloriosa marcha por el Peloponeso ocupan hoy las murallas de la fortaleza de la isla." (BBC Londres, 30‑04‑1941)
"Los héroes de la antigua Grecia no faltan en los griegos modernos. Después de Albania y las fortalezas, Creta dará el golpe final a los nazis. 300 Euélpides cruzaron de Grecia a Creta con la decisión de sacrificarse y no permitir al enemigo pasar por esa tierra libre." (Radio Moscú, 02‑05‑1941)
"Como los 300 héroes de la antigüedad, los Euélpides, junto a miles de jóvenes, ancianos, mujeres y niños de Creta, demostrarán que los nuevos griegos conocen la misma determinación de sus antepasados para crear nuevas Maratones y Salamis contra los invasores." (D. Kaklamanos, embajador de Grecia en Londres, 01‑05‑1941)
Organización y primeros combates
Una vez en la isla, la escuela quedó bajo el mando del Ministerio de Asuntos Militares de Chania y se estructuró como un batallón de dos compañías. El teniente coronel Kitsos Loukas asumió el cargo de comandante el 2 de mayo de 1941.
El 20 de mayo, día programado para la ceremonia de juramento, la zona fue bombardeada y la 7ª División Aerotransportada alemana lanzó paracaidistas sobre los aeropuertos de Maleme, Chania, Rethymno y Heraclión. Los Euélpides respondieron con serenidad, desplazándose al área defensiva entre el Monasterio de Gonia y el pueblo de Kolymbari, en la península de Rodopio.
Una compañía reforzada con armas pesadas avanzó hacia Kolymbari para cubrir los flancos alemanes en el Aeropuerto de Maleme y la estratégica colina 107. Allí la primera compañía de la escuela se enfrentó a la unidad paracaidista enemiga, recibiendo su "bautismo de fuego".
Acciones destacadas
Entre los actos heroicos destaca el del cadete Petros Kostopoulos, quien bajó la bandera nazi de su posición y, en un combate cuerpo a cuerpo, neutralizó a cuatro paracaidistas que intentaban volver a izarla.
Ante la falta de munición y el cerco alemán, el batallón tomó la decisión de retirarse de noche hacia el sur. El 20 de mayo iniciaron una retirada silenciosa y, tras una larga marcha, se asentaron defensivamente en el pueblo de Deliana.
Retirada hacia los Montes Blancos y el destino final
Tras la caída de Chania, los Euélpides se dirigieron a los Montes Blancos con la esperanza de escapar al Oriente Medio. El cruce de la cordillera duró ocho días, siguiendo la ruta: Deliana – Kakopetros – Sembronas – Hosti – Meskla – Lakkoi – Therisos – Drakona – Ramni, para luego avanzar hacia Sfakia.
En una reunión en Sfakia, el comandante de la escuela les dirigió un emotivo discurso, declarando que eran la única unidad armada griega organizada y que su misión era luchar hasta el último centímetro de tierra helénica. Tras ocultar la bandera de la escuela, el batallón se dispersó. Solo doce cadetes, liderados por el subteniente Konstantinos Prassas, lograron embarcar en buques británicos y escapar al Oriente Medio; el resto quedó atrapado, muchos fueron capturados y enviados a campos de concentración como Maleme, Aghios Apostoloi y Souda.
Legado y contribución al esfuerzo bélico
Los Euélpides no se quedaron de brazos cruzados. Muchos continuaron la lucha en la Resistencia nacional o se incorporaron al Ejército griego del exilio, combatiendo en el Norte de África, Italia y las islas del Egeo.
Valor estratégico de la Batalla de Creta
Factores como la falta de organización defensiva británica, la ausencia de la 6ª División griega, la escasa equipación de la milicia, la superioridad aérea alemana y la deficiente comunicación aliada favorecieron la victoria nazi. No obstante, la feroz resistencia cretense infligió pérdidas inesperadas a los paracaidistas alemanes, convirtiendo a Creta en "la tumba de los paracaidistas alemanes" y limitando su uso posterior.
Testimonios
Dimitrios Provatas (Chersonissos, 20‑05‑1941): "Los francotiradores de la península de Rodopio, con gran destreza, se infiltraron por rutas desconocidas y atacaron a los alemanes desde la retaguardia, logrando detener su avance".
Kostas N. Hadjipatera y Marias S. Fafaliou (Días de Creta 1941, 1992): "Durante la noche del 20/21 de mayo, la presión alemana disminuyó, lo que permitió al batallón retirarse y establecerse defensivamente en Deliana".
Takis Akrita (Flaming Skies – Paracaidistas alemanes en Creta): "El cadete Anth‑stis Piperis murió frente a la prisión de Agia; su muerte quedó grabada en la memoria de sus compañeros".
Cadetes caídos en la Batalla de Creta
- III (Anth‑stis) Michael Piperis
- III (Senior) Georgios Moralis
- III (Anth‑stis) Ioannis Karampatis
- II (Anth‑stis) Dimitrios Koutsias
- III (Anth‑stis) Antonios Papageorgiou
- III (Anth‑stis) Ioannis Papapanagiotou
- III (Anth‑stis) Dimitrios Katsoulakos
- III Miaoulis Nikolaos
- III Kouvelidis Georgios
