Historia de Europa

En 1914, ¿a qué sentimientos predominantes se debían las tensiones entre los países europeos?

Contexto histórico

Para 1914, la rivalidad entre las naciones europeas se alimentaba principalmente de dos ideologías: el nacionalismo y el imperialismo.

El nacionalismo sostenía que la propia nación era superior y merecía privilegios sobre las demás, mientras que el imperialismo impulsaba la expansión del poder y la influencia de un país mediante la diplomacia o la fuerza militar.

Estas corrientes provocaron una intensa competencia y conflictos, sobre todo en los Balcanes, una zona estratégica donde varias potencias buscaban ampliar su control.