Historia de Europa

¿Qué ocurrió con el zar ruso al final de la Primera Guerra Mundial?

Abdicación y fin de la dinastía Romanov

Durante la Primera Guerra Mundial, el zar Nicolás II seguía al frente de Rusia. Sin embargo, los graves reveses militares, la escasez de alimentos y la creciente agitación popular obligaron al monarca a abdicar el 15 de marzo de 1917, poniendo fin a los 300 años de gobierno de la familia Romanov.

Revolución de febrero y gobierno provisional

La Revolución de febrero, desencadenada por huelgas masivas y manifestaciones en Petrogrado (actual San Petersburgo), llevó a la creación de un gobierno provisional que exigió la renuncia del zar. Nicolás II aceptó y fue puesto bajo arresto domiciliario en el Palacio Alejandro, en Tsárskoye Selo.

El golpe bolchevique y el traslado a Yekaterimburgo

Tras la Revolución de octubre de 1917, los bolcheviques tomaron el poder. En medio de la guerra civil, la familia imperial fue trasladada de Tsárskoye Selo a Yekaterimburgo, en los Urales, bajo la custodia de las fuerzas revolucionarias.

La ejecución de la familia Romanov

En la noche del 16 al 17 de julio de 1918, bajo órdenes de las autoridades locales bolcheviques, el zar Nicolás II, su esposa la emperatriz Alejandra, sus cinco hijos (Olga, Tatiana, María, Anastasia y Alexéi) y cuatro sirvientes fueron fusilados en el sótano de la Casa Ipatiev.

Consecuencias

La muerte de la familia Romanov supuso el cierre definitivo de la monarquía rusa y allanó el camino para la consolidación del nuevo Estado soviético liderado por Vladimir Lenin.