1914
Al estallar la guerra, Clemenceau hizo un llamado a la unidad nacional y respaldó la participación de Francia, movilizando todos los recursos disponibles.
Abogó por una estrategia ofensiva que buscara una victoria decisiva sobre Alemania, rechazando una postura meramente defensiva.
1917‑1918
En 1917 fue nombrado presidente del Consejo de Ministros (Primer Ministro) de Francia.
Formó un gobierno enérgico que adoptó una política más activa y agresiva en el conflicto.
Colaboró estrechamente con las potencias aliadas, especialmente con Estados Unidos, coordinando esfuerzos militares y diplomáticos.
Participó de manera crucial en las negociaciones que condujeron al armisticio de 1918 y al fin de la guerra.
Fue una figura central en la Conferencia de Paz de Versalles, donde impulsó reparaciones duras y restricciones territoriales para Alemania, con el objetivo de impedir un futuro conflicto.
Su firmeza le valió el apodo de “El Tigre” y dejó una huella profunda en la política europea del siglo XX.