Problemas Económicos
Inflación: El coste de la vida se disparó durante la guerra; el precio del pan aumentó más del 300 % entre 1914 y 1917, provocando graves penurias.
Escasez de bienes: La economía rusa no pudo satisfacer la demanda del esfuerzo bélico, lo que generó falta de alimentos, combustible y ropa, largas colas, racionamiento y mercado negro.
Pérdidas Militares y Casualidades
Alto número de muertos: El ejército ruso sufrió millones de bajas, muertos, heridos o capturados, lo que dejó a innumerables familias sin sus seres queridos y un enorme coste humano.
Incompetencia del liderazgo zarista: La población culpó al zar Nicolás II y a sus generales de los reveses, señalando la autocracia y la corrupción como causas de los fracasos en el frente.
Insatisfacción Política
Deseo de democracia: Cada vez más ciudadanos exigían mayor representación y un fin al gobierno autocrático, considerando que la guerra había revelado sus defectos.
Políticas impopulares: Medidas como la represión de la “Unión Zemstvo”, un organismo local crítico con la guerra, erosionaron la confianza en el régimen.
Cansancio de la Guerra
Duración del conflicto: La Primera Guerra Mundial se prolongó varios años, aumentando la fatiga y la frustración entre la población.
Ansia de paz: Ante el empeoramiento de la situación, muchos rusos anhelaban el fin del conflicto, pues percibían que la guerra agotaba recursos, moral y bienestar nacional.