Mayor riqueza y prosperidad
El envío masivo de oro y plata desde América hacia Europa incrementó notablemente la oferta monetaria del viejo continente. Ese aumento del dinero disponible estimuló el crecimiento económico, sobre todo en los reinos de España y Portugal, que fueron los primeros en beneficiarse del nuevo metal americano.
Con más recursos, los niveles de vida de muchos europeos mejoraron y se multiplicó la inversión en infraestructura, educación y artes.