El Plan Schlieffen
El Plan Schlieffen fue la estrategia diseñada por el conde Alfred von Schlieffen, jefe del Estado Mayor General alemán entre 1891 y 1906, para derrotar simultáneamente a Francia y a Rusia al estallar la Primera Guerra Mundial.
El objetivo central consistía en una rápida invasión de Francia a través de Bélgica y Luxemburgo, con la intención de envolver al ejército francés y lograr una victoria decisiva en menos de seis semanas. Si se alcanzaba este triunfo, Alemania podría volcar todas sus fuerzas al frente oriental y someter a Rusia.
Supuestos clave del plan
1. Movilización lenta de los enemigos: se creía que Francia y Rusia no podrían movilizar sus ejércitos con la rapidez necesaria para detener el avance alemán.
2. Defensa francesa en la frontera: el plan asumía que el ejército francés intentaría defender su frontera germana en lugar de retirarse hacia el sur.
Resultado en el terreno
En la práctica, el Plan Schlieffen fracasó. Las fuerzas francesas lograron una retirada ordenada, mientras que el ejército alemán no consiguió la victoria decisiva esperada. La llegada de la Fuerza Expedicionaria Británica reforzó la defensa francesa y obligó a Alemania a luchar en dos frentes, lo que, a la larga, contribuyó a su derrota.