El origen del primer boicot a los autobuses
El primer boicot masivo a los autobuses se llevó a cabo en Montgomery, Alabama, EE. UU., en 1955. La chispa del movimiento fue la detención de Rosa Parks, una mujer afroamericana que se negó a ceder su asiento a un pasajero blanco.
El boicot, liderado por activistas como el reverendo Martin Luther King Jr., se mantuvo durante 381 días, durante los cuales la comunidad negra organizó sistemas de transporte alternativos y presión económica.
El 21 de noviembre de 1956, la Corte Suprema de los Estados Unidos, mediante la decisión Browder v. Gayle, declaró inconstitucional la segregación en el transporte público, poniendo fin oficial al boicot.
Este episodio marcó un hito decisivo en la lucha por los derechos civiles y sentó las bases para futuros movimientos de desobediencia no violenta en todo el país.