La Declaración de Derechos de EE. UU., la Declaración de Independencia y la Declaración francesa de los Derechos del Hombre y del Ciudadano comparten principios fundamentales que sustentan la democracia moderna.
1. Derechos naturales
Los tres documentos reconocen derechos inherentes a todo ser humano, sin importar su posición social: vida, libertad, propiedad, libertad de pensamiento y libertad religiosa.
2. Soberanía popular
Afirman que el poder del gobierno emana del consentimiento de los gobernados, es decir, que el pueblo es la fuente última de autoridad.
3. Gobierno limitado
Establecen que el Estado solo debe ejercer las facultades necesarias para proteger los derechos naturales; cualquier poder adicional se considera ilegítimo.
4. Separación y control de poderes
Proponen un sistema de pesos y contrapesos que impide que una sola rama del gobierno concentre demasiado poder, distribuyendo funciones entre distintas instituciones.
5. Libertad de expresión y reunión
Garantizan el derecho a expresar opiniones y a congregarse pacíficamente, pilares esenciales para una sociedad democrática.
6. Derecho a un juicio justo
Incluyen la presunción de inocencia, el derecho a asistencia legal, a presentar testigos y a ser juzgado por un jurado imparcial.
7. Libertad religiosa
Protegen la libertad de culto y el derecho a no ser discriminado por motivos de religión.
En conjunto, estos principios forman la base de los derechos humanos y han influido profundamente en la evolución de las democracias alrededor del mundo.