Orígenes del Louvre: una fortaleza medieval
En la Edad Media el Louvre no era un museo, sino una fortaleza construida a finales del siglo XII por el rey Felipe II Augusto como parte del muro defensivo de París.
Su función principal era proteger la ciudad de posibles ataques. El recinto tenía forma cuadrada y estaba rodeado por gruesos muros de piedra, con cuatro torres de esquina que servían de miradores y almacenes de armas y suministros. La única entrada era un puente levadizo que se podía levantar para impedir el paso de invasores.
Transformación en residencia real
En el siglo XIV la estructura se amplió y se convirtió en residencia real. La familia real francesa habitó el Louvre hasta el siglo XVII, cuando trasladó su corte al Palacio de Versalles.
Del palacio a la revolución y al museo
El edificio siguió funcionando como palacio real hasta la Revolución Francesa de 1789. Durante la revolución fue utilizado brevemente como prisión. En 1793, tras la caída de la monarquía, el Louvre se inauguró como museo, función que ha mantenido hasta la actualidad.