Paleolítico: los primeros cazadores‑recolectores
Los primeros habitantes de lo que hoy es Rusia fueron grupos nómadas de cazadores‑recolectores que llegaron entre 100 000 y 30 000 años atrás, durante el Paleolítico. Vivían en cuevas, abrigos rocosos y campamentos temporales, subsistiendo de la caza, la pesca y la recolección.
Mesolítico: el inicio de la sedentarización
Con el clima más cálido del Mesolítico (aprox. 10 000‑5 000 a.C.), la población aumentó y surgieron los primeros asentamientos permanentes. Aparecieron prácticas agrícolas y la domesticación de animales. Entre las culturas más destacadas de esta época están la cultura Dnieper‑Donets en el sur, la cultura Narva en el noroeste y la cultura de la cerámica de cuña y pico en el noreste.
Neolítico tardío: metalurgia y primeros vehículos
Entre 4 000 y 2 000 a.C., la metalurgia del cobre y el bronce se introdujo en la región. Se fabricaron herramientas y armas, y se desarrollaron los primeros vehículos con ruedas y el uso del caballo para el transporte. Las principales agrupaciones culturales fueron la cultura Yamnaya en el sur, la cultura de la Cerámica de Cordón en el oeste y la cultura Fatyanovo‑Balanovo en el noreste.
Edad del Bronce: los escitas y sármatas
Durante la Edad del Bronce (aprox. 2 000‑1 000 a.C.) surgieron civilizaciones poderosas. Los escitas dominaban las estepas del sur, mientras que los sármatas habitaban el este y el norte. Ambas sociedades se destacaron por su habilidad ecuestre, su arte elaborado y su compleja organización social.
Primeras tribus eslavas
En el siglo I d.C. aparecen los primeros pueblos eslavos, procedentes de Europa Central y del Este. Se expandieron gradualmente, fundando importantes centros como Kiev, Novgorod y, más tarde, Moscú, que se convertirían en núcleos esenciales de la cultura y la política rusas.
Resumen
En síntesis, los primeros pobladores de Rusia fueron cazadores‑recolectores del Paleolítico. Con el calentamiento climático y la aparición de la agricultura, surgieron culturas como Dnieper‑Donets, Narva, la cerámica de cuña y pico, Yamnaya, la Cerámica de Cordón y Fatyanovo‑Balanovo. La Edad del Bronce vio el auge de escitas y sármatas, y el siglo I d.C. marcó la llegada de los eslavos, precursores de la nación rusa actual.