Introducción
Durante su periodo (1368‑1644), la dinastía Ming creó extensas redes comerciales con varios países europeos.
Medidas adoptadas por el gobierno Ming
1. Puestos de comercio en la costa
Se fundaron oficinas oficiales en ciudades como Guangzhou, Quanzhou y Ningbo, donde los mercaderes europeos podían intercambiar mercancías bajo supervisión china.
2. Edictos que regulaban el intercambio
El Estado emitió normas que determinaban los productos permitidos, los precios máximos y los tributos que debía abonar cada parte.
3. Funcionarios especializados
Se nombraron funcionarios encargados de velar por el cumplimiento de los edictos y de garantizar que el comercio se desarrollara de forma justa y ordenada.
4. Misiones diplomáticas
Se enviaron embajadas a naciones europeas para negociar tratados, pactar condiciones comerciales y resolver posibles conflictos entre comerciantes chinos y europeos.
5. Fomento al comercio privado
El gobierno apoyó a los comerciantes chinos con subsidios, protección y ayuda para establecer contactos directos con sus homólogos europeos.
Resultados
Gracias a estas políticas, China mantuvo relaciones comerciales con Portugal, España, Italia y los Países Bajos, impulsando el crecimiento de la economía global durante la era Ming.