En el siglo XVII, el Reino de Francia estableció un vasto imperio colonial que abarcó territorios en varios continentes.
América del Norte
Nueva Francia (actualmente partes de Canadá, incluyendo Acadia y Luisiana):
- Quebec
- Montreal
- Detroit
- Nueva Orleans
Caribe
- Saint‑Domingo (actual Haití): una de las colonias más prósperas, productora de azúcar, café y otros cultivos de exportación.
- Martinica: colonia insular centrada en la agricultura de plantación.
- Guadalupe: importante por su producción azucarera.
América del Sur
- Guayana Francesa: ubicada en la costa noreste del continente.
África
- Saint‑Louis (Senegal): puesto comercial en África occidental.
- Fort Dauphin (Madagascar): asentamiento en la costa sureste de Madagascar.
Asia
- Pondicherry (India): centro administrativo y comercial del sur de la India.
- Chandernagore (India): colonia situada en la actual Bengala Occidental.
- Yanaon (India): pequeño enclave en la costa este de la India.
- Reunión: isla del Océano Índico, al este de Madagascar.
Estas colonias fueron clave para la expansión del poder y la influencia francesa, aportando materias primas valiosas y sirviendo como puestos estratégicos de comercio y defensa.