Polonia (1 de septiembre de 1939)
- Invasión alemana: La Alemania nazi lanzó un ataque sorpresa contra Polonia sin declarar formalmente la guerra, marcando el inicio de la Segunda Guerra Mundial.
- Bombardeos de la Luftwaffe: La fuerza aérea alemana bombardeó intensamente ciudades polacas como Varsovia, Cracovia y Łódź.
- Ofensiva terrestre: Las tropas alemanas avanzaron rápidamente empleando la táctica del Blitzkrieg, combinando blindados, apoyo aéreo e infantería motorizada.
- Resistencia polaca: El ejército de Polonia ofreció una defensa tenaz, destacando la Batalla de Mokra y la resistencia en la península de Westerplatte, en Gdańsk.
Europa Occidental (3 al 10 de septiembre de 1939)
- Declaraciones de guerra: Tras la invasión a Polonia, Reino Unido y Francia (junto a sus aliados) declararon la guerra a Alemania, ingresando oficialmente al conflicto.
- Guerra falsa (Sitzkrieg): En los primeros días del conflicto occidental se vivió una fase de escasa actividad en el frente occidental, conocida como la "Guerra falsa" o "Sitzkrieg".
- Invasión de Luxemburgo: El 10 de septiembre, las fuerzas alemanas ocuparon Luxemburgo para rodear la Línea Maginot y abrir paso hacia el sur de Bélgica.
- Invasión de Bélgica: Simultáneamente, Alemania atacó Bélgica, cuyo compromiso de apoyo a Reino Unido y Francia hizo que su defensa fuera clave para el desarrollo del frente occidental.
- Invasión de los Países Bajos: En la misma jornada, los alemanes invadieron los Países Bajos con el objetivo de capturar puentes y aeródromos estratégicos, facilitando futuros avances.
Estos acontecimientos iniciales sentaron las bases del conflicto que se expandiría rápidamente por Europa y el resto del mundo, marcando el inicio de una guerra que cambiaría la historia.