La Marcha de las Mujeres a Versalles
La Marcha de las Mujeres a Versalles fue una manifestación política que tuvo lugar el 5 de octubre de 1789, durante la Revolución Francesa.
Motivos de la marcha
Organizada por mujeres parisinas cansadas del escaso suministro y el alto precio del pan, la marcha surgió de una serie de factores que se combinaron para crear una gran tensión.
- La crisis económica: Cosechas de granos deficientes en 1788 y principios de 1789, junto con la especulación en los mercados, provocaron una grave escasez de pan y harina en París. El precio del pan se disparó, quedando fuera del alcance de muchos ciudadanos.
- Los rumores sobre la familia real: Folletos y periódicos difundían críticas sobre la ostentación y la indiferencia del rey y la reina en Versalles, como el fastuoso banquete organizado por la guardia real mientras la población parisina sufría hambre.
- El llamado a las armas: Tras la Toma de la Bastilla (14 de julio de 1789), se formaron milicias en todo el país para defender los nuevos derechos civiles. En septiembre, entre 5 000 y 6 000 milicianos del distrito de Saint‑Honoré exigieron armas al Ayuntamiento.
El detonante inmediato
El 1 de octubre, en el Palacio de Versalles, la guardia del rey brindó por la reina y pisó la gorras tricolores, símbolo de la Revolución, lo que encendió la ira popular.
Desarrollo de la marcha
La mañana del 5 de octubre, una multitud de parisinos, mayormente mujeres, se reunió en la Place de la Concorde y el Palais‑Royal. Algunas exigían pan y pedían al rey que se acercara a París y anulara los decretos recientes de la Asamblea Nacional; otras querían llevar al monarca a la ciudad como rehén.
Al mediodía, alrededor de 6 000 personas marchaban hacia el Hôtel de Ville, sede provisional del municipio revolucionario, donde tomaron cañones y provisiones.
Durante la tarde, la protesta se volvió más numerosa y caótica. Al anochecer, la multitud asaltó el Palacio de Versalles.
Consecuencias
Al entrar en el palacio, la mayor parte de la guardia real desertó. Luis XVI aceptó regresar a París con su familia al día siguiente. El 6 de octubre, la familia real y la Asamblea Nacional se trasladaron del Palacio de Versalles al Palacio de los Tullerías.
Este episodio marcó el fin de la supremacía real y el inicio de la dominación republicana en Francia. La Marcha de las Mujeres influyó decisivamente en el curso de la Revolución Francesa y es considerada uno de los acontecimientos más relevantes de la historia francesa.