En la antigua Grecia la dieta era sencilla pero variada, basada en productos locales y de temporada.
Granos y pan
El pan era el alimento básico, elaborado con trigo, cebada o centeno. También se consumían avena, mijo y espelta.
Verduras y legumbres
Los griegos disfrutaban de cebollas, ajos, puerros, coles, zanahorias, nabos, remolachas y pepinos. Entre las legumbres destacaban lentejas, habas y guisantes.
Frutas
Disponían de uvas, higos, aceitunas, manzanas, peras y granadas.
Carnes
La carne no era central, pero en ocasiones se consumía cerdo, vacuno, cordero y cabra.
Pescados y mariscos
El pescado era frecuente: atún, caballa, sardinas y lubina eran habituales.
Quesos
Se elaboraban quesos a partir de leche de cabra o de oveja.
Vinos y aceites
El vino, elaborado con uvas, se bebía a menudo diluido con agua. El aceite de oliva se usaba para cocinar, aliñar ensaladas y como condimento.