1. Auge del nacionalismo en los Balcanes
Durante siglos, los Balcanes fueron escenario de conflictos entre diversos grupos étnicos y religiosos, en gran parte porque la zona estaba bajo el dominio del Imperio Austrohúngaro. A finales del siglo XIX y principios del XX surgieron movimientos nacionalistas que buscaban la independencia de los pueblos balcánicos, creando un clima político extremadamente inestable.
2. Asesinato del archiduque Franz Ferdinand
El 28 de junio de 1914, en la ciudad bosnia de Sarajevo, el archiduque Franz Ferdinand, heredero al trono austrohúngaro, y su esposa Sofía fueron asesinados. El autor del atentado fue Gavrilo Princip, un nacionalista serbio de Bosnia que deseaba liberar a Bosnia y Herzegovina del control austríaco.
3. Crisis diplomática
Tras el asesinato, Austria‑Hungría culpó a Serbia, a la que acusó de haber apoyado y suministrado armas a Princip y a otros conspiradores. El imperio emitió un ultimátum severo, exigiendo una disculpa y el castigo de los responsables. Serbia aceptó la mayor parte de las demandas, pero rechazó algunas, lo que llevó a Austria‑Hungría a declarar la guerra el 28 de julio de 1914.
4. Sistema de alianzas y estallido de la guerra
El asesinato del archiduque encendió las tensiones preexistentes en Europa, donde los grandes poderes estaban entrelazados por una compleja red de alianzas. Rusia respaldó a Serbia y entró en conflicto con Austria‑Hungría. Francia, aliada de Rusia, prometió apoyo tanto a Rusia como a Serbia. Alemania, por su parte, defendía a Austria‑Hungría. Esta cadena de movilizaciones y declaraciones de guerra culminó con el inicio de la Primera Guerra Mundial el 1 de agosto de 1914.