Asamblea Nacional Constituyente
El antiguo Estado General se transformó en la Asamblea Nacional Constituyente, declarándose el órgano soberano que representaba al pueblo francés y con la misión de redactar una nueva constitución.
Juramento del Juego de Pelota (17 de junio de 1789)
Los diputados de la Asamblea realizaron el famoso Juramento del Juego de Pelota, comprometiéndose a no disolverse hasta haber creado una constitución, simbolizando la determinación revolucionaria.
Caída de la Bastilla (14 de julio de 1789)
Una multitud asaltó y tomó la Bastilla, símbolo del poder real y de la represión. Este hecho marcó la primera gran victoria popular y desencadenó una oleada de levantamientos en toda Francia.
Gran Miedo (Grande Peur)
Durante el verano de 1789, el pánico se extendió entre los campesinos, que atacaron fincas señoriales y destruyeron registros feudales, expresando su rechazo a los privilegios feudales y su deseo de igualdad.
Declaración de los Derechos del Hombre y del Ciudadano (agosto de 1789)
La Asamblea aprobó este documento fundamental que proclamaba los principios de libertad, igualdad, fraternidad y soberanía popular, sentando las bases de la nueva sociedad francesa.
Fin del feudalismo
Se promulgaron los Decretos de Agosto, que abolieron los privilegios feudales y la servidumbre, avanzando hacia la igualdad social y jurídica.
Separación de la Iglesia y el Estado
La Asamblea tomó medidas para debilitar el poder de la Iglesia católica: se confiscaron sus bienes y se estableció el control estatal sobre el clero.
Constitución Civil del Clero (1790)
Esta ley reorganizó la Iglesia en Francia, obligando a los sacerdotes a jurar lealtad al Estado. La resistencia de muchos clérigos intensificó el conflicto entre la revolución y la Iglesia.