Antecedentes
Al inicio de la Primera Guerra Mundial Italia formaba parte de la Triple Alianza, junto a Alemania y el Imperio Austrohúngaro.
Ruptura de la alianza
En 1915 el gobierno italiano decidió romper esa alianza y declararse en contra de Austria‑Hungría, entrando así en el bloque de los Aliados (Potencias de la Entente).
Motivaciones
La decisión no se basó en una traición ideológica, sino en intereses territoriales. El Tratado de Londres de 1915, un acuerdo secreto con Gran Bretaña, Francia e Italia, prometía a Italia la anexión de regiones como Trentino, el Tirol del Sur, Istria y Dalmania, territorios que aún estaban bajo dominio austrohúngaro.
Conclusión
Por lo tanto, Italia no “traicionó” a sus antiguos aliados; simplemente cambió de bando buscando la expansión territorial que le había sido prometida.