Respuesta
La afirmación es correcta: la mayor parte de los inmigrantes que llegaron a los Estados Unidos entre 1820 y 1860 provenían de Europa occidental.
Durante esas décadas, millones de personas de Irlanda, Alemania, Inglaterra, Escandinavia y otras naciones europeas escaparon de la pobreza, la inestabilidad política y la persecución religiosa, buscando una vida mejor en América.
Estos flujos migratorios transformaron la demografía del país y sentaron las bases de la diversidad cultural que caracteriza a Estados Unidos hoy.