Cambios internos
Concordato de 1801: Restableció la Iglesia católica en Francia tras la Revolución, garantizando su presencia oficial.
Código Napoleónico: Introdujo un nuevo código civil que aseguró la igualdad jurídica de todos los ciudadanos y eliminó los privilegios feudales.
Gobierno centralizado: Napoleón concentró el poder en un Estado fuerte bajo su mando, nombrando funcionarios leales para ejecutar sus decisiones.
Educación pública: Creó un sistema educativo estatal abierto a todos los niños franceses, sentando las bases de la enseñanza moderna.
Reformas económicas: Fomentó la industria, el comercio y la agricultura, y puso en circulación el franco, estabilizando la moneda y la economía.
Cambios en la política exterior
Conquistas militares: Dirigió campañas que expandieron el Imperio francés desde España hasta Rusia.
Guerras de la Revolución Francesa: Luchó contra las potencias europeas que se oponían a la revolución; su derrota definitiva llegó en Waterloo (1815), pero sus campañas dejaron huellas duraderas.
Difusión de los ideales revolucionarios: Sus conquistas propagaron los principios de libertad, igualdad y fraternidad por toda Europa, inspirando movimientos independentistas.