El sistema de clases en las colonias difería notablemente del modelo europeo tradicional. A continuación se describen las principales diferencias.
1. Estratificación colonial
En los territorios coloniales existía una jerarquía rígida basada en la raza, la etnicidad y la clase. Los colonizadores europeos ocupaban los puestos de mayor poder, seguidos por las élites locales y, al final, los grupos marginados.
2. Estructuras de poder
El poder estaba centralizado en la administración colonial, dirigida por un gobernador o virrey designado por la metrópolis.
3. Dinámica racial
La raza determinaba estatus y privilegios. Los colonizadores imponían políticas de segregación para mantener la supremacía europea sobre las poblaciones indígenas.
4. Asimilación cultural
Se buscaba absorber las culturas locales, suprimiendo lenguas, costumbres y tradiciones autóctonas.
5. Explotación económica
El modelo colonial giraba en torno a la extracción de recursos; los indígenas eran obligados a trabajar, pagar impuestos y perder tierras, lo que profundizaba las divisiones de clase.
6. Movilidad social limitada
El ascenso social estaba condicionado por la raza, la etnia y el origen familiar. Sólo casos excepcionales lograban superar esas barreras.
7. Resistencia indígena
Comunidades originarias luchaban por preservar su identidad, autonomía y estructuras sociales tradicionales.
8. Códigos legales
Las colonias aplicaban leyes de la metrópolis, institucionalizando desigualdades de clase y raciales.
9. Influencia religiosa
En muchos casos, misiones y órdenes religiosas reforzaban el orden social colonial.
10. Descolonización y legado
La independencia provocó la disolución de estos sistemas jerárquicos, aunque sus efectos persisten en algunas sociedades.