Historia de Europa

George Soros y el antisemitismo perpetuo

George Soros y el antisemitismo perpetuo

¡Buenas noticias! Ahora formo parte oficialmente del "Deep State". Al menos eso es lo que sugieren algunos creyentes de conspiraciones. Hace dos semanas estuve en Viena para asistir a un evento en mi antigua alma mater, la Central European University, que fue expulsada de Budapest por el gobierno de Viktor Orbán y tuvo que trasladarse a Austria. Uno de los ponentes fue el propio fundador de la universidad: George Soros. Cuando ves a este anciano en el escenario, resulta difícil imaginar que sea la persona privada más perseguida por mitos conspirativos en la actualidad. Es el blanco favorito de la nueva derecha mundial. Veamos qué alimenta esa hostilidad y quién es realmente este hombre. Advierto que no será una lectura edificante.

¿Quién es George Soros?

Una cosa está clara desde el principio: Soros no es una persona “normal”. Con 89 años, es uno de los individuos más ricos del planeta. Desde la década de 1970 gestiona fondos de cobertura y ha acumulado decenas de miles de millones de dólares. Esa fortuna explica, en parte, por qué se le utiliza como chivo expiatorio en teorías de la conspiración, pero no es la única razón.

Su biografía es, a su vez, extraordinaria. Nació judío en la Budapest de entreguerras, una ciudad profundamente marcada por el antisemitismo. Su posición de partida era poco prometedora, pero la suerte —y la supervivencia de su familia al Holocausto— le permitió emigrar a Londres después de la guerra, donde estudió filosofía en lugar de economía. En la década de 1960 ingresó al sector financiero, logró sus primeros éxitos y, simultáneamente, empezó a financiar iniciativas de sociedad civil liberal. En los años 90 fundó la Open Society Foundations y la Central European University.

Su riqueza, carrera y compromiso social no son, sin embargo, la causa principal de la aversión que le profesan políticos y periodistas de derecha. La raíz es mucho más profunda.

El supuesto control de la economía

En los mitos conspirativos de derecha, Soros es acusado habitualmente de manipular la economía global o, al menos, de pertenecer a una élite que lo hace. Estas acusaciones se repiten desde hace décadas y, recientemente, resurgieron en el debate del Brexit. Algunos británicos de ultraderecha lo culpan de haber “derrotado” al Banco de Inglaterra, una historia que puedes consultar en detalle aquí. En los años 90, el primer ministro de Malasia lo acusó de intentar devaluar su moneda, una afirmación que luego retiró.

Refugiados, migración y el “plan Soros”

Hoy en día, la figura de Soros vuelve a la palestra principalmente por el tema migratorio. Según teóricos de la conspiración como Viktor Orbán y Nigel Farage, Soros habría ideado un plan para destruir Europa. Matteo Salvini, Farage y Orbán han difundido esa narrativa; este último incluso gastó millones en carteles anti‑Soros y se rumorea que distribuyó tarjetas Mastercard a refugiados que cruzaban los Balcanes.

George Soros, el titiritero

Más allá de acusaciones concretas, Soros suele presentarse como el manipulador detrás de numerosos movimientos: la supuesta financiación de la “caravana migrante” de 2018, la Marcha de las Mujeres de 2017, Occupy Wall Street, Fridays for Future, la política migratoria de Merkel, e incluso los masones. En 2018, cuando se descubrió un intento de ataque con una carta bomba contra Soros y varios políticos democráticos, medios de extrema derecha como Alex Jones comenzaron a insinuar que él mismo estaba detrás del atentado.

¿Qué estamos viendo? ¡Bingo! Antisemitismo

¿Por qué George Soros, entre todos, se ha convertido en el objetivo de estas campañas de odio? Su prominencia y su defensa de la sociedad civil lo convierten en un blanco fácil, pero la verdadera razón es una forma moderna del antisemitismo. Desde los Rothschild hasta los masones, pasando por los Illuminati, la figura del judío rico y controlador ha sido utilizada durante siglos para alimentar teorías conspirativas.

En el núcleo de la hostilidad está la antigua idea de una conspiración judía mundial. Mitos como la “desecación del hostio”, el envenenamiento de pozos o el secuestro de niños han evolucionado, en el siglo XX, en los falsos “Protocolos de los Sabios de Sion”. Desde entonces, los conspiracionistas creen que un grupo secreto controla el destino del planeta, bajo nombres como “Nuevo Orden Mundial”. Soros, judío (aunque no religioso), capitalista, millonario y liberal, encaja perfectamente en ese estereotipo. Figuras como Rudy Giuliani lo llamaron “el anticristo”, Steve Bannon lo calificó de “el diablo” y otros lo vinculan a revoluciones en Georgia (2003) o Ucrania (2004).

En mi ebook "Fake News from Yesterday" analizo cómo los prejuicios antisemitas se transformaron en los actuales mitos del Nuevo Orden Mundial. Si quieres profundizar, te invito a consultarlo. En el podcast de esta semana también hablo de otra teoría moderna que roza el mismo terreno: la teoría de la Tierra plana. ¡Escúchalo!