Orígenes del imperialismo estadounidense
Estados Unidos inició sus ambiciones imperialistas a finales del siglo XIX, concretamente con la Guerra Hispano‑estadounidense de 1898.
Al concluir el conflicto, EE. UU. incorporó nuevos territorios: Puerto Rico, Guam y Filipinas, entre otros.
Este episodio marcó el comienzo de una fase de expansión que se mantuvo hasta mediados del siglo XX.