Entrada de la Unión Soviética en la Segunda Guerra Mundial
La participación de la Unión Soviética en la Segunda Guerra Mundial fue una consecuencia directa del pacto de no agresión firmado con la Alemania nazi en agosto de 1939. Conocido como el Pacto Molotov‑Ribbentrop, este acuerdo dividió Polonia y los Estados Bálticos entre ambas potencias y contenía un protocolo secreto que delineaba las ambiciones territoriales soviéticas en Europa del Este.
Invasión de Polonia
El 1 de septiembre de 1939 Alemania invadió Polonia, lo que llevó a Francia y al Reino Unido a declarar la guerra al Reich. Dos semanas después, en cumplimiento del Pacto Molotov‑Ribbentrop, la Unión Soviética ocupó la parte oriental del país. La acción soviética fue condenada por los Aliados occidentales y resultó en la expulsión de la URSS de la Sociedad de Naciones.
Guerra de Invierno con Finlandia
En noviembre de 1939 la URSS atacó Finlandia con el objetivo de apoderarse del istmo de Carelia, una franja estrecha entre ambos estados. A pesar de estar superados en número, los finlandeses ofrecieron una resistencia feroz. Ante la fuerte oposición, Moscú aceptó el Tratado de Moscú en marzo de 1940, que le cedió parte del territorio buscado a cambio del cese de hostilidades.
Invasión alemana de la Unión Soviética
Las tensiones entre Alemania y la URSS siguieron escalando pese al pacto de no agresión. En junio de 1941, la Operación Barbarroja, un ataque sorpresa alemán, abrió el frente oriental. Los soviéticos sufrieron graves pérdidas y retrocedieron inicialmente, pero el Ejército Rojo logró detener el avance alemán y, a partir de 1943, cambió el rumbo del conflicto. Con más de 27 millones de víctimas, el frente oriental fue el teatro de operaciones más costoso en vidas del conflicto mundial.
En resumen, la Unión Soviética entró en la guerra inicialmente como parte de un acuerdo estratégico con Alemania que buscaba asegurar ganancias territoriales en Europa del Este. La invasión alemana de 1941 transformó esa alianza en una lucha prolongada que cambió decisivamente el curso de la Segunda Guerra Mundial.