Historia antigua

Las guerras marcomanas de Marco Aurelio (166‑180 d.C.)

Las guerras marcomanas de Marco Aurelio (166‑180 d.C.)

En el siglo II d.C., tras la anexión de provincias como Rétia, Norico, Panonia (Superior e Inferior) y Moesia (Superior e Inferior), Roma controlaba firmemente la zona del Danubio. A estas se sumaron en 124 d.C. los territorios dacianos conquistados por Trajano (Dacia Apulensis, Malvensis y Porolissensis).

Al norte de esas provincias vivían los llamados «bárbaros», término romano‑griego para designar a los pueblos extranjeros. Entre ellos estaban los marcomanos, hermundios, quados, sármatas (iazigos y roxolanos), costobocos, viciopolinos, lombardos, vándalos, naristos y dacios libres. A menudo luchaban entre sí, pero siempre vigilaban la debilidad romana para lanzar incursiones en busca de botín o tierras.

El primer asalto (166‑167 d.C.)

En 166 el Imperio estaba agotado: tras campañas en Britania y Germania, los ejércitos regresaban de una guerra contra Partia, llevando consigo la peste que asoló Italia. Aprovechando la escasez de guarniciones, los marcomanos, quados y viciopolinos atacaron la provincia de Rétia, quemando bases auxiliares como Abusina, Ventonia y Böhming, y asediando Augusta Vindelicorum (Augsburgo), defendida por el gobernador Severus Desticius.

Poco después, unos 6.000 lombardos y obios cruzaron el Danubio cerca de Brigetio (actual Komárom‑Szőny, Hungría) y avanzaron hacia Panonia Inferior, donde fueron detenidos por una fuerza auxiliar bajo los prefectos Macrinius y Candide.

Las guerras marcomanas de Marco Aurelio (166‑180 d.C.)

Ante la amenaza, el emperador Marco Aurelio movilizó a las cohortes pretorianas, urbanas y de vigiles de Roma, así como a marineros de las flotas tiritera (Misenum) y adriática (Rávena). El ejército, bajo el mando del prefecto Furius Victorinus, se dirigió al norte, mientras la legión XIV Gemina reforzaba la defensa costera.

Durante 167 los bárbaros saquearon Rétia y Norico, y en el verano atacaron las minas de oro de Alburnus Maior (Roșia Montană, Rumanía). El gobernador Calpurnio Agricola, con las legiones V Macedónica y XIII Gemina, los repelió. En Panonia Superior, los marcomanos asaltaron los campamentos de la legión XIV en Carnuntum y la X Gemina en Vindobona; fueron vencidos por tropas de Panonia Inferior bajo el gobernador Claudio Pompeiano.

En 168 los marcomanos, quados y viciopolinos, bajo el rey Balomar, cruzaron los Alpes desde Rétia y Norico, saqueando ciudades como Opitergium (Oderzo). En la batalla contra el ejército de Furius Victorinus los romanos sufrieron una derrota rotunda, con unas 20.000 bajas, incluido el prefecto Victorino.

Los bárbaros dirigieron entonces su ataque a Aquilea, la ciudad costera más rica del norte de Italia. A pesar de su falta de guarnición, la milicia ciudadana logró resistir, y los invasores se retiraron al recibir el aviso de la llegada de un ejército de refuerzo dirigido por los co‑emperadores.

Marco Aurelio reforzó sus filas con la legión II Traiana de Egipto y las nuevas legiones II Pia y III Concors (más tarde II y III Italicae). Ordenó a los ejércitos de Panonia que bloquearan la retirada de los bárbaros en los Alpes. Tras varias escaramuzas, los romanos exigieron un donativo que el emperador negó por falta de fondos; los soldados aceptaron sin protestar.

El Bellum Germanicum Primum (169‑175 d.C.)

El período de campañas entre 169 y 175 se conoce como la Primera Guerra Germánica. En 170, una derrota romana en la Dacia y la Moesia Superior frente a los costobocos y dacios libres abrió la frontera balcánica. Los saqueos se extendieron a ciudades como Tropaeum Traiani, Nicópolis ad Istrum, Callatis y Durostorum, y llegaron incluso a la provincia de Acaya, donde los bárbaros saquearon Eleusis.

Marco Aurelio estableció su cuartel general en Carnuntum y, entre 171‑173, llevó a cabo una serie de operaciones contra los quados y marcomanos en el Barbaricum. Las hostilidades obligaron a ambas tribus a solicitar la paz, aceptando la presencia de guarniciones romanas, la devolución de unos 50.000 prisioneros romanos y la entrega de 8.000 caballeros sármatas que serían enviados a Britania.

Entre los enfrentamientos destacados se encuentran la muerte del prefecto Macrinius Víndex en 172, la victoria del oficial romano Marco Valerio Maximiano contra los naristos y la famosa “milagrosa lluvia” en la batalla del río Granua (Hrón, Eslovaquia), donde una tormenta repentina salvó a los romanos del asedio.

El Bellum Germanicum Secundum (176‑180 d.C.)

Tras una breve calma, en 177 los marcomanos reanudaron las hostilidades, rompiendo el tratado de 173. En 178 Marco Aurelio, acompañado por su hijo Cómodo, dirigió una nueva campaña desde Carnuntum, trasladando su base a Vindobona. Las legiones II y III Italicae se establecieron como guarniciones en Norico y Rétia, y en el invierno de 179‑180 unos 20.000 soldados romanos acamparon en territorio bárbaro.

La peste volvió a asolar el ejército y Marco Aurelio falleció el 17 de marzo de 180. Cómodo, su sucesor, optó por mantener el statu quo y firmó una paz de compromiso con los enemigos.

Conclusión

Las guerras marcomanas fueron una respuesta defensiva del Imperio ante una invasión masiva, no una política expansionista. A pesar de algunas derrotas graves, el ejército romano logró contener la amenaza y preservar una zona clave para la economía y el reclutamiento. Sin embargo, la extensa frontera del Danubio siguió siendo vulnerable, prefigurando los desafíos que enfrentarían los emperadores del siglo III.

Fuentes

  • Casius Dio: Historia Romana. Harvard University Press, 1961.
  • Vopisco Siracusano, Flavio: Vida de Marco Antonio, el filósofo, en Historia Augusta, 1989.

Bibliografía

  • Birley, A.R. (2009): Marco Aurelio. La biografía definitiva. Ed. Gredos.
  • Görlitz, W. (1962): Marc‑Aurèle, empereur et philosophe. Payot.
  • McLynn, F. (2011): Marco Aurelio. Guerrero, filósofo y emperador. The Sphere of Books.

Este artículo se publicó en Desperta Ferro Antigua y Medieval No. 10 como avance del número 11: El Imperio Romano. De Trajano a Marco Aurelio.