El nombre godos aparece en fuentes literarias griegas y latinas desde el siglo I d.C. Strabón, Plinio, Tácito y Ptolomeo ya lo mencionan con variantes como guttones, gothones o gotones. Un anillo de oro hallado en Pietroassa (Rumanía) del siglo IV lleva la inscripción gutani. La forma gothi solo se generaliza a partir del siglo III, cuando autores grecolatinos la usan para describir contingentes góticos en el ejército de Gordiano en el año 242.
Según Jordanes en su Getica, los godos se establecieron en la costa del Mar Negro tras las guerras civiles que siguieron a la muerte de Alejandro Severo. Alrededor del 250, bajo el liderazgo de Argaito y Gunteric y con la alianza de los taifales, vandálicos y otros pueblos, cruzaron el Danubio. Un año después, el rey godo Cniva repitió la hazaña. La presencia de legionarios romanos entre los godos explica la organización de su ejército en la batalla decisiva de Abrito (251), donde el emperador Decio perdió la vida junto a su hijo.
En la segunda mitad del siglo III y la primera mitad del IV se observan cambios internos y externos en los grupos que los autores llamaban "godos". Los entierros con armas indican una creciente militarización de la élite, mientras que la ropa, la cerámica y los utensilios revelan una profunda romanización, visible en la llamada cultura Černjahov.
Cultura Wielbark
La cultura Wielbark se extiende del siglo I al medio del III, concentrada inicialmente alrededor del Vístula y manteniéndose allí hasta el siglo V. Presenta influencias escandinavas (prácticas funerarias mixtas, círculos de piedra ritual) y una gran heterogeneidad: no solo godos, sino también gépidos, rugios y otros pueblos. Sus necrópolis destacan por complejos funerarios con áreas diferenciadas para cremación y inhumación, escasa presencia de armas en tumbas masculinas y un rico adorno femenino (fibulas de bronce, cinturones con grandes broches y collares de piedras preciosas).
En la zona de la cultura Wielbark los textos literarios citan a varios grupos germánicos: los "germánicos orientales" (rugi, semmones, vándalos, gépidos, lombardos) y los "germánicos occidentales" (lugi). La arqueología muestra un movimiento migratorio desde el final del siglo II del Vístula hacia el sur de Europa, coincidiendo con la aparición de la cultura Černjahov.
Cultura Černjahov‑Sîntana de Mureş
Documentada a partir de la necrópolis de Černjahov (Ucrania) en el siglo III, esta cultura pertenece a la federación gótica liderada por Hermenegildo en el IV. A principios del IV se extiende a la actual Rumanía, donde se denomina cultura Sîntana de Mureş. Algunos autores interpretan su surgimiento como la separación, alrededor del 291, de los dos grandes grupos góticos: los tervingi‑vesi (visigodos) y los greutingi‑ostrogothi (ostrogodos).
La necrópolis de Černjahov, descubierta en 1899, ha sido objeto de debate: los investigadores alemanes la describen como "típicamente germánica", mientras que los arqueólogos rusos y rumanos la consideran precursora de los eslavos. La cultura comparte con Wielbark el tipo de vestimenta femenina y la coexistencia de cremación e inhumación, pero se distingue por casas de madera tipo Stalhaus, peines de hueso semicirculares y una notable escasez de objetos de hierro, especialmente armas, tanto en los enterramientos góticos de la península ibérica como en los de Černjahov.
Estos rasgos reflejan una población multiétnica sometida a intensos procesos de mestizaje y aculturación, coherente con la idea de una "federación de pueblos bárbaros" que los autores romanos asocian con los godos.
Arqueología de los godos
La arqueología intenta rastrear la supuesta migración gótica desde Escandinavia hasta el Danubio y el Mar Negro mediante el concepto de "culturas arqueológicas". La cultura Wielbark se vincula a los godos, aunque en su territorio coexisten al menos tres grupos (godos, rugios y gépidos). Por su parte, la cultura Černjahov se considera el núcleo de los "germánicos orientales" (ostrogodos) y, a partir del siglo IV, se diferencia en dos ramas: la Sîntana de Mureş (visigodos) y la propia Černjahov (ostrogodos).
Los procesos de etnogénesis, la influencia de los hunos y la constante integración de pueblos bárbaros en el ejército romano explican la falta de continuidad clara en los registros históricos y materiales. Así, la aparición de los visigodos en Hispania y los ostrogodos en Italia no deja rastros arqueológicos distintivos que los separen de otras poblaciones bárbaras o de los hispano‑romanos.
Bibliografía
- García Moreno, L. A. (1992): Las claves de los pueblos germánicos, 500 a.C.-711. Barcelona: Planet.
- Heather, P. (2010): Emperors and Barbarians. The first millennium of European history. Barcelona: Crítica.
- Kazanski, M. (1991): Les Goths (Ier‑VIIe s. ap. J.-C.). París: Errance.
- López Quiroga, J. (2006): Gentes Bárbaras. Los bárbaros, entre mito y realidad. Murcia: Universidad de Murcia.