Historia antigua

Recordando a un maestro del violín: el otro Yehudi

Yehudi Menuhin, un nombre que trasciende fronteras

Yehudi, que en hebreo significa "judío", es un nombre que en Perú evoca al conocido político y ex presidente regional de Lambayeque. Pero también pertenece a un ícono universal de la música clásica: Yehudi Menuhin, virtuoso del violín que vivió y trabajó en tres continentes.

Primeros años y origen

Yehudi Menuhin nació el 22 de abril de 1916 en Nueva York, hijo de inmigrantes rusos de origen judío (actual Bielorrusia). Sus hermanas, Hephzibah y Yaltah, fueron también destacadas pianistas, pintoras y activistas. Desde los tres años estudió violín bajo la guía del maestro Sigmund Anker y, a los siete, debutó como solista con la Orquesta Sinfónica de San Francisco.

Formación y ascenso internacional

Continuó su educación con el compositor y violinista rumano George Enescu y grabó junto a su hermana Hephzibah. En 1929, a los trece años, actuó en Berlín bajo la batuta de Bruno Walter, interpretando obras de Bach, Brahms y Beethoven. Se dice que Albert Einstein, al concluir uno de sus conciertos, exclamó: "¡Ahora sé que Dios existe!"

La guerra y la reconciliación

Durante la Segunda Guerra Mundial, Menuhin ofreció conciertos para los soldados aliados y, en abril de 1945, acompañó al compositor Benjamin Britten en una actuación frente a los supervivientes del campo de concentración de Bergen-Belsen. En 1947 regresó a Alemania para tocar con la Filarmónica de Berlín bajo Wilhelm Furtwängler, convirtiéndose en el primer músico judío en presentarse en el país después del Holocausto, con el objetivo de sanar el espíritu musical alemán.

Desafíos físicos y búsqueda de equilibrio

El intenso ritmo de conciertos le causó problemas de salud y agotamiento. Menuhin encontró alivio en la práctica del yoga, aprendida con el maestro hindú B.K.S. Iyengar, lo que le permitió recuperar su energía y profundizar su interpretación musical.

Contribuciones y reconocimientos

En 1962 fundó la Yehudi Menuhin School en Surrey, Reino Unido, y colaboró con el programa musical de la Escuela Nueva en Hillsborough, California. En 1965 recibió un título honorario de caballero británico y el compositor australiano Malcolm Williamson le dedicó un concierto que interpretó en el Bath Festival.

En 1997, junto a Ian Stoutzker, creó la organización benéfica Live Music Now, que lleva conciertos a comunidades que rara vez pueden disfrutar de música en vivo.

Exploraciones más allá del clásico

Menuhin rompió barreras al colaborar con el violinista de jazz Stéphane Grappelli, con el virtuoso indio L. Subramaniam y con el maestro hindú Ravi Shankar, fusionando música clásica, jazz y oriental. Su contrato con EMI duró casi 70 años, el más extenso de la historia discográfica, y sus grabaciones abarcaron cerca de 300 obras, desde su primer disco a los 13 años (1929) hasta una publicación póstuma en 2001.

Últimos años y legado

Continuó actuando hasta la vejez, destacándose por la pureza y la emotividad de sus interpretaciones. Uno de sus últimos recitales memorables fue el Concierto para violín de Sir Edward Elgar, obra que ya había grabado en 1932. Yehudi Menuhin falleció el 12 de marzo de 1999 en Berlín, a los 83 años, a causa de problemas cardíacos.