Durante la Edad Media y la Edad Moderna, varios grandes imperios islámicos se superpusieron en el tiempo, influyendo en amplias regiones de Asia, África y Europa.
Imperio Otomano (1299‑1922)
Fundado por Osman I en 1299, el Imperio Otomano fue el más duradero de los imperios islámicos. En su apogeo del siglo XVI controlaba gran parte del Oriente Medio, el Norte de África y el sureste de Europa, convirtiéndose en una potencia política, militar y cultural.
Imperio Safávida (1501‑1736)
Establecido por el Shah Ismail I en 1501, este imperio se centró en el territorio que hoy ocupa Irán. Los safávidas adoptaron el chiismo como religión oficial y destacaron por sus notables logros artísticos y culturales, especialmente en la arquitectura y la poesía.
Imperio Mogol (1526‑1858)
Fundado por Babur en 1526, el Imperio Mogol se extendió por la mayor parte del subcontinente indio. De tradición suní, los mogoles son recordados por su extraordinaria riqueza, su tolerancia religiosa relativa y sus magníficas obras arquitectónicas, como el Taj Mahal.
Imperio Songhai (1464‑1591)
Creado por Sunni Ali Ber en 1464, el Imperio Songhai se ubicó en la región que hoy es Malí. Fue uno de los estados más poderosos de África Occidental, conocido por su prosperidad comercial y su influencia cultural en el mundo islámico africano.