Introducción
Lucio Livius Andrónico (284‑c. 200 a.C.) es considerado el primer escritor romano y el fundador de la poesía épica en latín. Nacido en Tarento, una colonia griega de la Magna Grecia, su vida y obra marcaron la transición de la cultura grecorromana.
Orígenes y llegada a Roma
En 272 a.C., tras la derrota de Tarento frente a Roma, muchos ciudadanos fueron tomados como cautivos. Entre ellos estaba un joven de catorce años llamado Andrónico, que pasó a servir a una familia de la gens Livia. Allí enseñó a los hijos de sus amos, lo que le valió la libertad y la adopción del nombre de su patrón: Lucio Livius Andrónico.
Primeras contribuciones literarias
Andrónico fundó una escuela donde enseñaba latín y griego a jóvenes patricios. Para sus lecciones tradujo obras griegas al latín, creando los primeros textos de estudio en la lengua romana. Según Cicerón, alrededor del 240 a.C. los ediles curules le encargaron una obra teatral (comedia o tragedia, no se sabe con certeza) para los ludi scaenici celebrados tras la victoria en la Primera Guerra Púnica. Esa pieza es la primera obra conocida escrita en latín, y Andrónico también actuó en ella.
La traducción de la Odisea
Durante la Segunda Guerra Púnica, en 207 a.C., el Senado y los pontífices le solicitaron un himno a Juno para intentar frenar el avance cartaginés; el canto, interpretado por las vestales, fue un éxito. Más tarde, dedicó sus últimos años a traducir la Odisea de Homero, con el objetivo de que sus alumnos pudieran compararla con el original griego.
Solo se conservan unos 36 fragmentos, pero constituyen el primer testimonio épico latino. Andrónico tituló su obra Odusia y realizó importantes decisiones léxicas y métricas para adaptarla a la cultura romana y a la religión de su tiempo.
El origen del nombre “Ulises”
El nombre griego Odysseus proviene del verbo ὀδύσσομαι, “odiar”, y significa “el odiado”. Al no encontrar un equivalente romano que conservara ese sentido, Andrónico optó por Ulysses (Vlixes en su latín), que alude a una herida en la cadera que el héroe sufrió durante una caza. Esa forma se difundió y hoy es la manera en que los idiomas romances conocen a Odiseo.
Innovaciones y legado
Andrónico introdujo cambios para adaptar la obra al gusto romano: intensificó los efectos patéticos y dramáticos, mantuvo la estructura homérica y realizó una traducción “artística”. Su mayor mérito fue crear la traducción como obra literaria, sentando las bases de la traducción como arte.
Al presentar la Odisea en latín, abrió la mitología griega al público romano, favoreciendo la identificación del panteón romano con el griego y contribuyendo al declive de la mitología autóctona.



