Historia de la Porta Nigra
La actual ciudad de Tréveris (en alemán Trier) se fundó alrededor del 16 a.C. bajo el nombre de Augusta Treverorum. Está situada a la derecha del río Mosela, en el estado alemán de Renania-Palatinado, a unos 9 km de la frontera con Luxemburgo.
El emperador Augusto la convirtió en la capital de la provincia de Galia Belga y, en la época tardía del Imperio, llegó a ser conocida como la segunda Roma. En el año 305 d.C., Constantino estableció su corte allí al ser nombrado Augusto. La ciudad conserva numerosos restos romanos: tres baños, un anfiteatro, una basílica y, entre ellos, la famosa Porta Nigra.
Origen y construcción
La Porta Nigra es una puerta monumental que formaba parte de las murallas de la ciudad, situada en su lado norte. Hasta hace poco se creía que su construcción respondía al aumento de los ataques germánicos del siglo III d.C.
Sin embargo, el análisis de restos de madera demostró que su edificación comenzó bajo el reinado del emperador Marco Aurelio, en el año 170 d.C., aunque nunca se terminó.
Los especialistas coinciden en que se trató más bien de un proyecto de embellecimiento urbano que de una obra defensiva, abandonado por falta de fondos. Por eso, aunque existen los agujeros para las bisagras de las puertas, los bloques de piedra que deberían sostenerlas permanecen en el eje de rotación, impidiendo la instalación de una puerta móvil.
Se emplearon unos 7 200 bloques de piedra, algunos de hasta 6 toneladas. En muchos de ellos se encuentran marcas y símbolos grabados, curiosamente muchos al revés, que se cree son las firmas de los canteros, semejantes a las que aparecen en la Edad Media.
En la torre oeste se hallan marcas con fechas (sin año), lo que permitió estimar el tiempo de construcción. Extrapolando esos datos, se calcula que la obra se completó en dos o cuatro años.
El nombre Porta Nigra (Puerta Negra) aparece por primera vez en la Gesta Treverorum del siglo XII, probablemente por el tono oscuro de la arenisca que la constituye.
De ruina a ermita
Con la caída del dominio romano en el siglo V d.C., la puerta y otros edificios romanos fueron abandonados. Poco a poco, muchos fueron desmantelados para reutilizar sus materiales. En la propia Porta Nigra se observan grandes agujeros donde se retiraron los abrazaderas de hierro y piezas de plomo.
En 1028, el arzobispo de Tréveris, Poppo von Babenberg, organizó una peregrinación a Tierra Santa. Para acompañar a los peregrinos contrató a Simeón de Siracusa, un monje siciliano de origen bizantino que vivía en el monasterio de Santa Catalina en Egipto.
Tras llevar a Poppo a Jerusalén, Simeón decidió no regresar a Egipto y volvió con el arzobispo a Tréveris. En 1030 solicitó al obispo que le permitiera vivir como ermitaño dentro de la Porta Nigra. Poppo aceptó y, el 29 de noviembre de 1030, ante clérigos y feligreses, Simeón fue encerrado en una celda en lo alto de la torre, donde permaneció hasta su muerte el 1 de junio de 1035.
Se construyó una escalera interior para que los peregrinos pudieran subir a venerar sus restos. En 1041 el arzobispo transformó la puerta en una iglesia, añadiendo una estructura que la protegía en parte de la demolición que sufrió la mayoría de los edificios romanos durante la Edad Media.
Restauraciones y estado actual
La Porta Nigra funcionó como iglesia hasta octubre de 1804, cuando Napoleón visitó la ciudad y ordenó la eliminación de los añadidos medievales, restaurando su aspecto romano. Los restos de Simeón fueron trasladados a la iglesia de San Gervasio y, en 1971, a la nueva iglesia de San Simeón.
Las obras de demolición se completaron en 1817, dejando solo la parte inferior del ábside medieval por motivos de conservación. El 22 de mayo de 1822 la puerta se reabrió como acceso urbano. En 1876 se derribó la mayor parte del muro que la rodeaba y las demás puertas medievales de la ciudad.
Aunque los restos de Simeón ya no se encuentran en la Porta Nigra, todavía es posible acceder a la Simeonsklause, la habitación donde, según la tradición, el santo vivía encerrado, probablemente sin saber que habitaba un edificio pagano.