Historia antigua

5 de mayo de 1821: Bicentenario de la muerte de Napoleón

"France… Tête d'armée". Según la historiografía napoleónica, esas fueron las últimas palabras del Emperador en los últimos momentos de su agonía, la tarde del 5 de mayo de 1821. Napoleón sabía que su figura y su legado se reforzarían con la leyenda de su cautiverio en Santa Elena, y que la decisión británica de encarcelarlo el 31 de julio de 1815 formaba parte de ese mito.

Tras los primeros años de aislamiento, durante los cuales dictó sus memorias recogidas por el conde Emmanuel de Las Cases en el Mémorial de Sainte‑Hélène, la mayoría de sus acompañantes abandonaron la isla. Solo permanecieron el conde Charles‑Tristan de Montholon y su esposa Albine de Vassal, el general Henri‑Gatien Bertrand y su esposa Élisabeth‑Françoise Dillon, y el médico corsé François Antommarchi, último doctor del Emperador.

Una salud frágil

En 1820 la salud de Napoleón se deterioró rápidamente. Se le diagnosticó cáncer de hígado, enfermedad que él creía hereditaria, pues había causado la muerte de su padre, Carlo Buonaparte. También padecía hepatitis crónica y una úlcera gástrica, tratadas con medicación inadecuada. Los intensos dolores estomacales provocaban convulsiones, escalofríos y una profunda depresión que intentaba aliviar recordando los paisajes de Córcega.

5 de mayo de 1821: Bicentenario de la muerte de Napoleón

El testamento de Napoleón

Entre el 15 y el 25 de abril de 1821 dictó su última voluntad, que incluyó el testamento, inventario de bienes, nueve codicilos y numerosas cartas. En él agradeció a su madre Letizia, a su tío el cardenal Joseph Fesch y a sus hermanos, y perdonó a su hermano Luis por una calumnia. Declaró su amor por su segunda esposa, María Luisa, y dejó instrucciones políticas: no servir a los "trítridas" (Prusia, Austria y Rusia) y mantener el lema "Todo por el pueblo francés".

Distribuyó su fortuna entre familiares y camaradas: dos millones de francos a Montholon, 500 000 a Bertrand, 400 000 a su valet Louis‑Joseph Marchand, 100 000 a varios generales y a su médico favorito, el barón Dominique‑Jean Larrey, a quien describió como "el hombre más virtuoso que he conocido". También dejó legados a niños y nietos de antiguos benefactores como el barón Jean‑Pierre du Teil y el general Jacques François Dugommier.

5 de mayo de 1821: Bicentenario de la muerte de Napoleón

Enfermedad o asesinato: el debate

Desde su muerte surgieron rumores de envenenamiento. La hipótesis más extendida señala al arsénico: en 1995 el FBI analizó cabellos del Emperador y encontró niveles que sugerían una intoxicación. Algunos culpabilizan a Montholon, sospechoso de actuar por avaricia o por lealtad a los Borbones.

Los detractores de la teoría del asesinato argumentan que los niveles de arsénico hallados son compatibles con la exposición ambiental del siglo XIX y con el uso medicinal del elemento. Otras explicaciones incluyen la liberación de arsénico del papel pintado de Longwood, la mala combustión del carbón o la presencia del metal en algunos fármacos de la época.

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Los últimos momentos y el funeral

El 21 de abril de 1821 el doctor británico Archibald Arnott, que había llegado a la isla en 1819, atendió a Napoleón. Le administró una dosis excesiva de calomel (cloruro de mercurio) el 3 de mayo, sin éxito. Napoleón falleció a las 17:47 del 5 de mayo, tras horas de agonía y delirios. La autopsia, realizada por Antommarchi el 6 de mayo, reveló un hígado y estómago gravemente dañados.

El gobernador Hudson Lowe organizó un funeral militar en la isla: el cuerpo fue vestido con el uniforme de coronel de la Guardia Imperial, cubierto con la capa de Marengo y colocado en la cama de hierro que había usado en campaña. La lápida del sepulcro quedó sin inscripción, pues Lowe se negó a colocar el nombre completo "Napoléon Bonaparte".

El 15 de diciembre de 1840 los restos fueron trasladados a los Inválidos en París, en una ceremonia que reunió a unas 800 000 personas y consolidó el mito napoleónico.

Bibliografía

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  • Lentz, Th. (2014). Napoléon's death. París: Perrin.
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  • Lentz, Th. (2019). Bonaparte n’est plus ! The world learned the death of Napoléon, July‑September 1821. París: Perrin.
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  • Pagé, S. (2013). Le mythe napoléonien. From Las Cases to Victor Hugo. París: CNRS.
  • Documental: L’Exile de Sainte‑Hélène
  • Documental: Mort de Bonaparte: l’empoisonnement en est‑il la cause ?
  • Texto completo del testamento de Napoleón