Color y simbolismo real en el Antiguo Egipto
En la cultura egipcia no existía un “color oficial” de la realeza; más bien se asociaba con el concepto de heka, que engloba la magia, el poder y la transformación.
Los tonos azul y dorado, sin embargo, eran los que más frecuentemente simbolizaban el poder del faraón. El azul evocaba el cielo y el Nilo, fuentes de vida y orden, mientras que el oro representaba la eternidad y la divinidad.