Historia antigua

Los partos: origen, expansión y caída del Imperio Parto

Orígenes y nombre

Los partos, pueblo nómada de origen indoiranio, se asentaron entre el mar Caspio y el mar Aral, en la provincia de Parthia del Imperio seléucida. Probablemente pertenecían al grupo de los parnios, una de las tribus relacionadas con los escitas; su nombre, de raíz iraní, significaba “combatiente” o “jinete”.

Los partos: origen, expansión y caída del Imperio Parto
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Fundación del reino

En el 247 a.C., los hermanos Arsaces y Tirídates aprovecharon el debilitamiento de los seléucidas para apoderarse de Parthia y fundar su capital en Hecatompilos, cerca de Dâmghân. Desde allí los partos combatieron primero a los seléucidas y, más tarde, a los romanos, que dominaban Siria y Palestina. A finales del siglo II a.C. ya habían extendido su influencia hasta Armenia.

Los partos: origen, expansión y caída del Imperio Parto
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Expansión oriental y organización feudal

Al inicio de la era común, los partos invadieron la región controlada previamente por los saka y, bajo el reinado de Azés I, su hijo Azilíz y su nieto Azés II, establecieron una dinastía indo‑parta con capital en Taxila. A diferencia de otras potencias, los partos respetaron a las poblaciones conquistadas, mantuvieron instituciones existentes y permitieron la creación de reinos vasallos para consolidar su dominio sobre Mesopotamia.

El Imperio parto era esencialmente feudal; su cohesión dependía de la lealtad de los príncipes vasallos al monarca. Por ello, su caída no fue provocada por un enemigo externo, sino por una revuelta interna liderada por los sasánidas, que sustituyeron a la dinastía parta.

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